Desde niño me inculcaron valores, me repitieron innumerables veces que debía ser un ciudadano de bien. Era como una extraña cantaleta que poco a poco iba quedando grabada en mi subconsciente, pero la verdad es que no entendía lo que me pedía. ¿Un ciudadano de bien, pero qué es lo que necesita mi país? Son preguntas demasiado complejas para un niño, sin embargo la niñez es el momento perfecto para sentar estás bases. Estaré eternamente agradecido por la educación que me dieron mis padres, pero además de ellos hubo otras personas que tuvieron gran influencia en mí. Son personas a quienes pocas veces agradecemos, a pesar de que son ellos quienes nos dan las herramientas para construir nuestro futuro.
Por más que en tu hogar te hayan dado una buena base, y en la escuela te hayan dotado con todos los materiales que necesitas, el edificio no se levantará sin las herramientas necesarias. Es por esto que hoy les doy mis gracias a los profesores. Sigue leyendo
