…cambios, cambios buenos, cambios malos, cambios significantes, cambios insignificantes, cambios proactivos, cambios reactivos, cambios deseados, cambios indeseados…
Queramos o no, todos en algún momento sufrimos cambios. La vida no es estática, todo cambiará, así que lo más inteligente sería estar preparados y adaptarnos a estos cambios. ¿Pero qué pasa cuando queremos ser nosotros quienes provocan los cambios? Si adaptarse a los cambios es difícil, provocar un cambio -efectivo- es aun más difícil. Cualquiera puede hacer como los políticos -que dicen haber cambiado las cosas- pero realmente pocas veces uno ve esos cambios, y cuando los ve ni son positivos.
Provocar algún cambios, por mínimo que sea, no es tarea fácil. Fácil es desear cambiar las cosas, pero eso no es suficiente. Incluso a veces los cambios mismos son insuficientes. Esto tiene sus pros y sus contras tal como con las ideas utópicas; por un lado el hecho de que no sea suficiente nos empuja a seguir caminando [perfeccionando las ideas], por otro lado el hecho de que no sea suficiente nos podría empujar pero a la frustración [pasar mucho tiempo sin sentirnos realizados podría quitarnos la motivación para continuar]. Sigue leyendo
