Etiquetas incorrectas

Los discursos trillados sobre lo legal y lo ilegal siempre dejan a un lado lo moral y lo inmoral, especialmente cuando se trata de temas que afectan a las clases adineradas. Ejemplo de esto es el tema de las drogas. Todos consumimos o hemos consumido drogas en algún punto de nuestras vidas. Desde niños se nos enseña que si tienes dolor de cabeza te tomas un poquito de panadol y ya, cuando creces te dan a escoger de entre una gran variedad de pastillas. Aparte de las drogas para el dolor de cabeza  hay drogas para todos los males, pero a estas no se les llama droga, se les llama medicina.

Sería más difícil explicarle a las personas que hay drogas buenas y malas -quedaría mucho espacio para las dudas, para pensar que quizás (sólo quizás) todas las drogas son malas- así que inventamos palabras como medicina. Luego bombardeamos las mentes con discursos interminables que relacionan la droga con lo ilegal y la medicina con lo legal. Así queda plasmado en nuestra mente que todo lo legal es bueno y todo lo ilegal malo. ¿Qué pasa con todos esos medicamentos que -luego de ser aprobados por la FDA- resultan ser dañinos? Son legales, pero dañinos. ¿Qué pasa con la marihuana? Que siendo una planta (“100% natural”) se le hace llamar droga para que quede tachada como ilegal y dañina. Sigue leyendo

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¿Por qué no quieres ser político?

Usualmente cuando digo que me gustaría ser político la gente se ríe, o lo que para mí es aun peor, simplemente me dicen que la política no sirve. Creo que piensan que discuto mucho simplemente porque me gusta molestar, y no porque vea un efecto real en discutir. Es raro que en un país altamente politizado, como el nuestro, no encuentres algún niño jugando a ser político, adolecentes diciendo que serán políticos cuando crezcan. Sin duda es extraño, vemos política todos los días, en todas partes, ¿Cómo es que no los influencia?

Estas inquietudes habían estado en mi mente, pero jamás me había sentado a reflexionar sobre ellas, hasta hoy.

Los políticos en este país están MUY BIEN remunerados, ¿ni siquiera esto mueve a las mentes jóvenes de nuestro país? Necesitaba llegar al fondo de este enigma. Debe de haber algún, o algunos factores que conduzcan a que no conozca ni una persona  que realmente le interese la política, muchos simplemente se conforman con ser una persona más. Y no es que este diciendo que eso este mal, entiendo que necesitamos todo tipo de personas para crear todo tipo de empleo. Aun así sigue la duda. Demasiadas preguntas sin respuesta.

Luego de pensarlo un rato llegue a la siguiente conclusión,  es herencia, es la influencia. Nuestros vecinos no son políticos, nuestros familiares tampoco, sin embargo sí son fanáticos a ponerse sus trajecitos rojos  y azules cada 4 años para dar cuatro volteretas en nombre de su partido. A nuestro alrededor sin embargo vemos doctores (aunque muchas veces no queramos), vemos maestros, técnicos, etc. La clase política se ha encargado de élitizarse (espero no haber inventado esa palabra), permitiendo que solo los ricos puedan llegar a soñar con entrar a su clase. Somos nosotros mismos quienes hemos permitido que este método de control se implante y se mantenga, entre nosotros hay líderes, ¿por qué no se levantan y toman las riendas? ¿Como es que la minoría controla a la mayoría? Espero no ser el único que sueña con romper los esquemas, con acabar con los patrones de la élite.

Eduquémonos para que nuestra mente entienda como funcionan los controles de las clases sociales, tal como lo hace la élite, pero jamás dejemos que nuestro corazón abandone la clase trabajadora, solo así podremos ser verdaderos ciudadanos de bien. Las costumbres no se romperán hoy ni mañana, pero si empezamos con la lucha hoy, nuestra descendencia nacerá en un mundo sin prejuicio, sin limites, donde puedan escoger ser lo que quieran ser, sea conserje o sea presidente.

No te conformes con simplemente estar vivo.

8 de agosto de 2011

© 2011 – José Felipe