Dice la física –según las leyes de Newton- que toda acción tiene una reacción igual pero opuesta. Esta es mi reacción (prudente, o al menos tratando de que lo sea) a los comentarios ignorantes que han sido lanzados desde el día de ayer. Lo primero que quiero señalar –por si a alguien se le ha olvidado- es que Puerto Rico es un país democrático. Independientemente de lo que parezcamos, no somos una oligarquía, ni tampoco somos una monarquía. Aquí el poder emana del ciudadano, y como cada ciudadano tiene un y solo un voto, todo ciudadano tiene los mismos derechos y obligaciones. Ahora que menciono las obligaciones, quizás es un buen momento para dar una lección rápida de ciencias políticas 101.
Cabe señalar antes que todo que democracia y libertad NO son sinónimos. Por ejemplo, ayer un país salió a decidir democráticamente si quería restarles libertades a los acusados de ciertos delitos. Así mismo podríamos votar por implementar un toque de queda, lo cual restringiría enormemente nuestras libertades. Ahora que estamos claros que libertad y democracia no son lo mismo, prosigamos.
Por suerte nos tocó nacer en una isla donde se goza de una democracia estable y unas libertades más o menos amplias, pero nada es gratis en la vida. Nuestra libertad y estabilidad tienen como base un equilibrio delicado que fácilmente podría desaparecer. Lo que sostiene todo nuestro sistema son nuestras obligaciones morales y jurídicas.
Al gozar de mi libertad de expresión acepto implícitamente una obligación a respetar el derecho a la libertad de expresión de los demás. De ahí nace la frase “mis derechos comienzan donde terminan los tuyos”, esa fuerza que une los derechos de unos con los derechos de los otros es la obligación. Por supuesto que también tenemos derecho a diferir, pero la obligación a respetarnos es lo que mantiene el balance. En el momento en que pretendemos imponer nuestras opiniones, rompemos el balance y la armonía en la cual vivimos.
Salgamos de la escuelita y vamos al grano. En el día de ayer la honorable Zaida R. Hernández Torres, mejor conocida como “Cususa Hernández”, decidió romper adrede con nuestra armonía y balance violentando la libertad de expresión de una gran parte del pueblo puertorriqueño. Luego de que ayer se diera a conocer que había ganado el NO en ambas preguntas del referéndum, Cucusa procedió a “felicitar a los criminales”, pues según ella quien apoyase el NO es un delincuente o lo apoya. Y esto no se trata de una señora cualquiera, aunque sí hubo muchos don nadie que en su arrogancia salieron a dictar sentencia de culpabilidad a todos los favorecedores del NO. Cucusa es actualmente asesora (muy bien pagada con fondos públicos) de la presidenta cameral Jeniffer Gonzales, adicional a eso Cucusa misma fue presidenta de la cámara.
A fin de cuenta lo que importaba ayer era que salieras a dar tu opinión. No importa si apoyabas el SI o apoyabas el NO, lo que importaba era se ejerciera la democracia. El punto de un referéndum es que el pueblo haga valer su opinión en un asunto trascendental, no que se afirmen las ideas de unos pocos. La opción que ganara disponía del consentimiento del pueblo, y por tanto el gobierno debe acatar la orden sin berrinches. Si no salió su opción, más suerte para la próxima.
Democracia. Libertad. Obligación.
© 2012 – José Felipe.

Lo mas abrumador es que una persona con la inteligencia de Cucusa este en el puesto que esta. Necesitamos tumbar esos partidos y poner gente nueva E INTELIGENTE.
las personas como Cususa serían perfectas para gobernar bajo tiranía, pero son incompatibles con los principios de la democracia. no tienen ningún respecto por el pueblo.
Yo le pregunto a José Felipe ¿hay democracia en un país donde mas de 2 millones de ciudadanos votan en las elecciones y de esos 90% votan a lo loco? ¿A no? … Bueno, vete por ahí y pregúntale al primero que te encuentres ¿quien fue el primer gobernador de Puerto Rico? o ¿como se llama el presidente del tribunal supremo? Te vas a sorprender, son muy pocos los que saben.
Lo correcto seria decir: “Tenemos una democracia raquítica manipulada por la propaganda de partidos políticos corruptos que responden a los “intereses”" del gran capital.
Conclusión: En la practica, lo tenemos en verdad es una pseudo-democracia que le sirve a unos pocos para enriquecerse a costa de nuestra ignorancia. Brother, ¡Despierta!
por tu comentario asumo que es la primera vez que visitas el blog; por cierto, gracias por sacar de tu tiempo para hacerlo.
en todo lo que señalas tienes razón, incluso yo mismo he utilizado en este blog el termino “pseudo-democracia”. lo que ocurre es que en este artículo no hablaba de nuestro gobierno, hablaba de la forma en que nosotros “lo escogemos”. a pesar de que en PR gobiernan oligarcas, la realidad es que nosotros los escogemos democraticamente. ellos no se auto-imponen, ni obtienen su puesto por herencia (aunque parezca que sí), somos nosotros los que ejercemos nuestro voto ignorantemente y perpetuamos en el poder a ese grupo de personas. a fin de cuentas, lo que quiero decir es que a pesar de que no ejercemos una democracia real, sí vivimos bajo un sistema democrático.