Vivir día a día como si fuera el último, una gran excusa para alocarse y actuar estúpido. Esta es una de las frases favoritas de nuestros jóvenes, quienes solo quieren pensar en alocarse hoy, y mañana bregar con la resaca como se pueda. ¿Esto era lo que imaginabas que sería tu vida? ¿Esto era lo que querías cuando eras un niño que deseabas ser grande? Pierdes tu vida en la monotonía.
Es mejor pensar que cada día es el comienzo de una historia, cada día puede ser el inicio de algo hermoso. Al terminar cada día pregúntate, ¿hice hoy algo digno de recordar cuando este viejo? ¿Les contaría a mis hijos y nietos lo sucedido el día de hoy? La vida es como un libro de historias, y la mayoría de estas historias se escriben entre la juventud y la temprana adultez, cuando nuestro cuerpo esta en su máxima capacidad. Se trata de escribir todo lo que puedas, todas las vivencias, todas las emociones, todas las desilusiones. ¿Leerías un libro aburrido? Pues en la vejez lo más que quedan son recuerdos, ya no queda tanta energía, y por eso debemos asegurarnos de haber escrito un libro amplio y extenso.
Detente, y piensa en eso un segundo.
Si tu libro solo habla de cómo te emborrachas y te arrebatas, ¿crees que será un libro digno de leer? Pagina tras página, la misma basura. ¿No hay más nada en la vida? El mundo es pequeño pero muy interesante. Visita un museo, otro país, otro continente. No dejes que te cuenten, no lo leas en un libro ajeno, ve, y míralo con tus ojos, siéntelo con tu corazón. Nos encerramos a ver cosas fascinantes en la televisión y en el computador, mejor que eso, SAL Y VIVELO.
Recuerda que no siempre serás joven, llegará la vejez quieras o no, y será triste que tu único recuerdo de la juventud sea aquel lugar donde te la pasabas ennotado TODOS los fines de semana. Será lamentable que la única cicatriz que te quede para recordar sea un hígado dañado por el alcohol, o un pulmón lleno de cáncer por aspirar tanto humo. Grandioso sería que en tu corazón queden cicatrices de grandes amores, que en tu cuerpo queden cicatrices de una gran aventura. La infancia ya se fue, la vejez esta por llegar, así que más vale que comiences a vivir en grande.
Todos somos escritores, asegúrate de que tu historia tenga un buen desarrollo, un clímax que te deje sin aliento, y un final digno de una película.
© 2011 – José Felipe.
Creo que es necesario vivir y más que vivir para dejar una huella. Sí creo que debemos vivir como si fuera nuestro último día, pero no para hacer cosas de las que después nos podemos arrepentir porque traeran consecuencias negativas. Excelente reflexión!!
Creo que se puede vivir como si fuera el último día siempre y cuando seamos conscientes de nuestros actos, cosa que muchos jóvenes lamentablemente no hacen.
Este escrito me hizo recordar tantas cosas vividas. Me encantó!
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