Usualmente, mientras me dirijo en las mañanas hacia la Universidad, me encuentro de camino con personas vendiendo periódicos, y como a todo ser humano me pica la curiosidad de ver que cosas se encuentran en la portada del día. Me llamo tanto la atención la portada del Primera Hora que tuve que comprarlo. ¿Qué decía esta portada? “La luna llenó los moteles”, por demás está decir que es un título estúpido y supersticioso. ¡Pero que se le puede hacer, si esos son los titulares que venden en este país! La razón por la que compre verdaderamente el periódico fue porque quería saber que decía sobre Japón, de seguro no hablaron de su crisis en la portada pero debían de tener al menos una página de información en su interior, o al menos eso pensaba yo. Ni UNA página le dedicaron, apenas le dieron una pequeña columna en una página que compartió con la noticia sobre los “ataques aliados” en Libia.
Claro que el tamaño no lo es todo, tenía que indagar a ver que decía esta columna. Tenía la remota esperanza de que a pesar de ser una sola columna QUIZAS estaba cargada de información. De nuevo, totalmente equivocado. Solo hablaba sobre la labor de enfriamiento en los reactores. Para nada estoy insinuando que no sea importante informar al pueblo sobre la labor que se realiza para bajar la temperatura en los núcleos radioactivos, en definitiva es de suma importancia que todos sepamos si se a logrado algún avance, pues es una situación que directa o indirectamente nos afecta a todos. A pesar de eso, en Japón están ocurriendo muchas cosas como para solo centrarnos en los reactores.
Actualmente sobrepasan los 8,400 los muertos y los 12,000 desaparecidos, cifras que al parecer olvidan mencionar en las noticias, sin embargo todos los días nos recuerdan nuestras 300 muertes violentas. Toda vida es valiosa, sea 1 o sean miles, y no deberíamos jamás dejar que estas muertes sean solo una cifra que podemos olvidar o desechar fácilmente. Es increíble como nuestra prensa desechó los eventos ocurridos en Japón tan fácilmente, sobre 600 réplicas han sacudido el país después de terremoto, pero a nadie parece importarle. Si se tratara de un político corrupto, lo anunciaban en todas las ediciones, de todos los noticiarios, por lo menos durante una semana.
Dudo mucho que la información sobre los alimentos contaminados con radiación gane una primera plana, pero, aunque sea, deberían tener la decencia de informarle al pueblo sobre el suceso. Se detectaron niveles altos de radiación en varios productos agrícolas cercanos de la central Fukushima. A pesar de que rápidamente se prohibió la distribución de estos alimentos se debió dar a conocer la información para que las personas al otro lado del mundo estemos consientes de lo que está pasando. Si pensaste “no importa, esa comida se queda por allá” pues te informo que también se detectó yodo radiactivo en el agua, y hasta donde YO sé, el agua de Japón corre libre como mismo corre el resto del agua del mundo. Solo para no asustarte tanto y que no vallas a tener pesadillas, los niveles de radiación en el agua son sumamente bajos por ahora.
Todo lo contrario de lo que está ocurriendo dentro de los reactores, donde los niveles de radiación están muy por encima de lo normal, aun así varias personas están arriesgando su vida al trabajar dentro o cerca de estas aéreas para tratar de controlar los niveles y salvar a miles de personas.
De todo lo antes mencionado, esto es lo más que me asombra. Como es posible que cientos de personas están dando su vida por protegernos y nadie habla de ellos. Estas personas son héroes mundiales, no meros trabajadores a los cuales bastara con honrar en una placa. Las personas que no mueran instantáneamente por los altos niveles de radiación de seguro tendrán una vida agonizante. ¿Qué esperan para sellar estas plantas? De todas formas quedaran inoperantes cuando terminen de bajar los niveles de radiación. Detengan ya los sacrificios humanos y detengan el uso de la radiación que contamina nuestro planeta. El pueblo debe informarse astutamente sobre los acontecimientos de nuestro planeta para que no nos sigan engañando con cortinas de humo. Es tiempo de dar un paso al frente y exigir que se busquen nuevos métodos de producir energía en nombre de los héroes que han sacrificado sus vidas en Japón, Chernóbil y demás plantas nucleares.
El pueblo pide información, pero información relevante y completa, debemos frenar la prensa sensacionalista que solo nos hunde cada día más en la ignorancia y en la desinformación. Hay que devolverle su respectivo lugar a las noticias de peso, y poner todas las noticias de farándula y superstición en programas basuras como ‘La Comay”. Necesitamos que la prensa ejerza su función debidamente para que podamos tomar las decisiones correctas, sea cual sea la situación.
© 2011 – José Felipe.